Hoy ha comenzado la temporada para Sergio Galán. Lo ha hecho en una tarde lluviosa en el Coso de Los Califas de Córdoba. El evento tenía un fin solidario, recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer y por eso se han vendido más de once mil entradas.
Un rejoneador y cinco toreros de a pie y mucha gente rodeando el camión de los caballos para ver a Sergio calentar antes de hacer un paseíllo que hasta el último segundo no era seguro. La lluvia que cae en toda España y especialmente en Andalucía tenía en vilo la celebración del festejo.
Con un poco de retraso ha comenzado el festival. Abriendo el paseíllo ha salido Sergio Galán seguido de Enrique Ponce, Finito de Córdoba, El Fandi, Juan Bautista, Alejandro Talavante y el novillero local, Ignacio González.
La lluvia, que ha dejado el piso convertido en barro, ha dificultado en todo momento el espectáculo de Sergio. El barrizal en el que se había convertido el albero del Coso de los Califas no era apto para celebrar ningún festejo taurino, ni de rejones ni de lidia ordinaria.
A pesar de la lluvia y la dificultad que conllevaba, el espectáculo ha salido para alante. El primer caballo en pisar el ruedo esta temporada ha sido Charro, que se llevó al novillo a los medios y con el que Sergio Galán clavó dos rejones de castigo. El tercio de banderillas lo inició con Capea, en el centro de la plaza, clavando los palos al pitón contrario. A las dificultades ambientales ha empezado a sumarse la de la escasez de fuerzas del toro, que empezaba a blandear. Ni siquiera Apolo, que intentó llamar su atención con los cuartos traseros y con su baile al compás del pasodoble que interpretaba la banda de música, ha conseguido despertar a un novillo inmóvil e impasible. A pesar de todo, el rejoneador consiguió embrocar a la perfección y clavar unas extraordinarias banderillas. Terminó la actuación con Fado. Con él Sergio Galán puso tres rosas reunidas en todo lo alto antes de llevar a cabo la suerte final que fue en exceso complicada debido a la pasividad del novillo en los medios.
El público, que a pesar de la lluvia y de lo frío que puede encontrarse habitualmente en el primer toro de la corrida, entendió la dificultad de la faena y se vlcó con Sergio premiándolo con una oreja como recompensa al efuerzo, a la buena actitud y disposición en la plaza y a la buena ejecución de las suertes. Con un novillo como éste hubiera sido imposible un premio mayor.
La vuelta al ruedo con la oreja fue especialmente calurosa con una gran ovación recogida con cariño por el torero manchego.
Reseña: Con más de media entrada se ha lidiado un novillo de Castilblanco para rejones justo de fuerzas. Sergio Galán ha cortado una oreja. Completaban el cartel Enrique Ponce, Finito de Córdoba, El Fandi, Juan Bautista, Alejandro Talavante y el novillero Ignacio González. Para la lidia ordinaria se han estoqueado ejemplares de Albarreal.
Fotos: Antonio Milla